Wichita Lineman, de Glen Campbell, es una de las grandes canciones de Jimmy Webb y una pieza clave para entender el lado más cinematográfico del country pop de finales de los sesenta.
La interpretación televisiva incluida en el canal oficial de Campbell deja ver por qué el tema funciona tan bien: economía gestual, arreglo contenido y una voz que convierte la soledad del trabajador de la línea telefónica en una imagen emocional muy precisa.