Rhinestone Cowboy, de Glen Campbell, es una de las canciones que mejor explican su cruce entre country, pop adulto y cultura televisiva de los años setenta. La letra habla del desgaste de perseguir una carrera artística, pero lo hace con un estribillo luminoso.
El vídeo oficial conserva esa imagen de Campbell como intérprete elegante y cercano, capaz de convertir una canción sobre supervivencia profesional en un himno popular. En el contexto de las noticias sobre su legado, era una ausencia clara en la sección de vídeos.