State of Mind, de Clint Black, tuvo vídeo oficial dentro de la etapa de No Time to Kill. La canción juega con la memoria musical: una melodía puede devolver a alguien a otro lugar emocional sin pedir permiso.
El vídeo acompaña esa idea con imágenes de viaje y recuerdo, mientras Black mantiene su tono neotradicional elegante. La canción funciona porque convierte la nostalgia en algo casi físico: un estado mental activado por la música.