Tras una larga carrera que le había llevado por el germinal Country Rock en los sesenta, conseguir éxitos Pop en los setenta y Country en los ochenta, Michael Martin Murphey recuperó su pasión por las canciones de vaqueros y, tras varios años de trabajo e investigación, editó el álbum Cowboy Songs en 1990 donde recogería un buen puñado de canciones tradicionales y muy conocidas del género. Un auténtico hito si tenemos en cuenta que prácticamente en veinte años ningún artista mediático había grabado un disco centrado en este tipo de canciones. Cuando se convirtió en su trabajo para Warner que obtendría mejores ventas, convenció a la discográfica para constituir Warner Western que sería su sello especializado en música Western.
Contando con los Sons of the San Joaquin en los coros de la ‘signature song’ de los Sons of the Pioneers “Tumbling Tumbleweeds”, a los que a lo largo del álbum se añaden una larga lista de invitados (Tammy Wynette, Red Steagall, Suzy Bogguss, Paulette Carson... entre otros), en Cowboy Songs encontramos temas tan reconocibles como “Bury Me Not on the Lone Prairie”, “The Old Chisholm Trail”, la hermosa “Spanish is the Loving Tongue”, “Home on the Range”, “Yellow Rose of Texas”, “Red River Valley”, “The Streets of Laredo”... Toda una lección de historia y de tradición musical pues se puede seguir la pista a muchas de esas canciones hasta llegar a, por ejemplo, la Irlanda del siglo XVI, como es el caso de la base de vieja balada irlandesa de “Texas Rangers”. Despide el disco con un homenaje a una de las leyendas del estilo, Roy Rogers, con “Happy Trails”, refrescándola con su personal interpretación. Sin limitarse en ninguno de los cortes a una mera imitación del original.
De todas formas también incluiría temas propios, abriendo el disco con la divertida “Cowboy Logic”, que sería lanzada como single, donde va poniendo ejemplos de la forma directa de razonar de los hombres del Oeste, encontrando una solución simple para cada problema: “Si es un billete de dólar, gástalo. / Si es un puñetazo, esquívalo. / Si es una mujer, trátala como una reina”. También divertida (y también de su pluma) “Where Do Cowboys Go When They Die/Reincarnation”. Más acorde con los parámetros clásicos de las letras del estilo “What I Am Doing Here” con la que consigue capturar el aspecto más espiritual de las canciones de vaqueros.
El éxito del álbum se vio favorecido por las entusiastas críticas que recibió. En el Chicago Tribune escribieron: “No es sólo uno de los mejores discos del año, sino uno de los mejores de la última década. Sus veintidós fascinantes cortes no sólo representan una labor de amor, también de profundo conocimiento, eleva un género musical minoritario al nivel de arte accesible para todos”.
Cowboy Songs es un disco imprescindible para los amantes de la música Western... Y un estupendo punto de partida para aquellos que deseen iniciarse en la misma.