Next Big Thing, de Vince Gill, tuvo vídeo oficial en 2010 y muestra su lado más irónico. La canción juega con la obsesión de la industria por encontrar siempre la próxima novedad.
El vídeo refuerza esa crítica con humor y distancia, colocando a Gill en un papel más satírico que sentimental. Es una pieza útil para ver cómo un artista clásico comenta el propio negocio musical desde dentro.