Everybody Knows, de Trisha Yearwood, tuvo vídeo oficial en 1996. La canción trabaja el contraste entre lo que todos perciben y lo que cuesta admitir en una relación que ya no está igual.
El vídeo acompaña esa vulnerabilidad con una lectura sobria. Yearwood destaca aquí por matiz: no fuerza el dolor, lo deja aparecer en la frase y en una interpretación que suena más resignada que explosiva.