Somebody’s Daughter, de Tenille Townes, tuvo vídeo oficial en 2018 y parte de una escena cotidiana: ver a una mujer pidiendo ayuda en un semáforo y preguntarse por la historia que hay detrás.
La canción convierte esa mirada en empatía concreta: fue amiga, hermana, primer amor, niña con planes. El vídeo refuerza esa lectura humanizadora sin sentimentalismo barato, poniendo rostro a alguien a quien sería fácil reducir a una situación.