The Best Day, de Taylor Swift, tuvo vídeo oficial en 2009 y es una de sus piezas familiares más directas. La canción está dedicada a su madre y construida desde recuerdos concretos de infancia y adolescencia.
El vídeo utiliza material de archivo familiar, pero aquí importa por su función emocional: no ilustra una ficción, muestra el origen real de la letra. Esa cercanía hace que el tema tenga un peso distinto dentro de Fearless.