Delta Dawn, asociada desde muy temprano a Tanya Tucker, aparece aquí en una versión con letra. La canción cuenta la historia de una mujer marcada por una promesa romántica que nunca llegó a cumplirse.
Aunque el vídeo es lírico y no un videoclip narrativo, permite seguir el peso de la historia: la flor marchita, la maleta y esa espera casi fantasmagórica. Es una de las canciones que mejor explica la madurez interpretativa precoz de Tucker.