Janie Baker’s Love Slave, de Shenandoah, tuvo vídeo oficial en los años noventa. La canción se mueve en un registro humorístico, con una historia de enamoramiento llevado al extremo y un título deliberadamente exagerado.
El vídeo acompaña ese tono narrativo con una estética de country de época, más cercana a la comedia de personajes que a la balada. Shenandoah aprovecha su facilidad melódica para contar una historia ligera y muy visual.