The Impossible, de Joe Nichols, tuvo vídeo oficial en 2002. La canción construye su mensaje alrededor de ejemplos cotidianos que parecían imposibles hasta que ocurren: heridas que se curan, personas que resisten y finales que no estaban escritos.
El vídeo acompaña esa idea con una lectura emocional, pensada para subrayar la esperanza sin romper el tono country sobrio de Nichols. Su fuerza está en una interpretación contenida, más de convicción que de exceso.