Troubadour, de George Strait, tuvo vídeo oficial y funciona como autorretrato maduro. Strait canta sobre seguir siendo trovador aunque el tiempo pase y cambie el cuerpo.
El vídeo acompaña esa mirada con una mezcla de memoria, escenario y oficio. No necesita exceso visual: basta con la figura de Strait para sostener una canción sobre permanencia, edad y vocación.