My Girl, de Dylan Scott, fue número uno y su vídeo oficial se publicó en 2016. La canción nació de observar a su pareja cantando y bailando en un momento cotidiano, sin pose de gran declaración.
El vídeo conserva esa idea de intimidad sencilla: no idealiza a “my girl” desde lejos, sino desde detalles domésticos y reconocibles. Scott convierte una escena privada en una canción country romántica de alcance masivo.