Buy Me a Boat, de Chris Janson, tuvo vídeo oficial en 2015 y convirtió una fantasía sencilla en himno: el dinero no compra la felicidad, pero sí una barca, una camioneta y tiempo en el agua.
El vídeo abraza ese humor sin disimulo, con una lectura de clase trabajadora, ocio y deseo material contado con sonrisa. Janson encuentra el punto entre broma y aspiración, por eso la canción conectó tan rápido.