Little Big Town prepara A Place to Land, un álbum importante para seguir la evolución del grupo dentro del country de mediados de los 2000.
La banda llegaba con una identidad muy reconocible: armonías vocales cuidadas, canciones de raíz contemporánea y una forma de trabajar el grupo que la diferenciaba de los solistas dominantes en Nashville.
El lanzamiento llegaba en una etapa decisiva para el grupo, que todavía estaba consolidando el equilibrio entre armonías de raíz, country de radio y una identidad propia dentro de Nashville.
Un disco de transición para la banda
A Place to Land aparecía en un momento clave para Little Big Town. El grupo ya había llamado la atención con The Road to Here, pero todavía estaba buscando una posición más estable dentro del mercado country.
El interés del lanzamiento estaba en comprobar si la banda podía convertir su sonido vocal en una propuesta de largo recorrido. Su combinación de country, pop adulto y armonías cercanas al folk acabaría siendo una de sus señas de identidad más sólidas.
Antes del salto definitivo
Con el tiempo, Little Big Town se consolidaría como uno de los grupos vocales más importantes del country moderno. Canciones posteriores como Pontoon, Girl Crush o Better Man ampliarían mucho su alcance.
El lanzamiento retrataba a la banda antes de su salto definitivo, en una fase de construcción de sonido, repertorio y presencia dentro de Nashville.
