Jumping From 6 to 6 fue el primer trabajo de Big Sandy and his Fly-Rite Boys para una discográfica con distribución nacional en Estados Unidos, Hightone, y sin duda ayudó a difundir su música y a colocarle como una de las figuras más importantes de los sonidos retro que apuntan al fructífero momento histórico, musicalmente hablando, que vio nacer al Rockabilly como estilo.
Encontrar el nombre de Dave Alvin en labores de producción ya es una garantía de buen hacer. Por su parte los Fly-Rite Boys huyen de convertirse en meros versionadores y no se quedan en las habituales fuentes que construyeron el Rockabilly. Esto es Honky Tonk y Jump-Blues, pues añaden una buena dosis de Western Swing a su música para conseguir un estilo propio e inconfundible. La mágica compenetración entre el steel-guitarrista Lee Jeffries y el guitarra solista Ashley Kingman, con la ocasional aportación del fiddler Brantley Kearns, es el eje alrededor del que todo gira. Son buenos ejemplos “Someone Like You” o “Honky Tonk Queen” y, dejando el protagonismo a la banda, el instrumental “Barnyard Beatnik”.
La capacidad vocal de Big Sandy también tiene mucho que ver con la originalidad del grupo. Una voz de las que no se olvidan y difícil de confundir con ninguna otra, capaz de poner toda la carne en el asador, sin perder la elegancia en ningún momento, en “When I Found You”, “Foothill Boogie” o “Juiced”, por citar algunos de los up-tempos que dominan el disco, o de aterciopelarse en “This Heart of Mine”o “This Ain’t a Good Time”. Merece una especial mención la magnífica versión del clásico de Hank Williams “Weary Blues From Waitin’”.
Tras Jumping From 6 to 6 otras bandas contemporáneas se acercaron al sonido que consiguen Big Sandy and his Fly-Rite Boys en este trabajo, pero ellos quedan como los primeros, únicos e inimitables.