Alan Jackson prepara nuevo material discográfico para 2008, en una etapa en la que su nombre sigue funcionando como referencia del country más tradicional dentro de Nashville.
El lanzamiento llega después de Like Red on a Rose, un disco más reposado y adulto, y vuelve a situar el foco en una de las carreras más consistentes del country contemporáneo.
El interés estaba en comprobar si Jackson mantendría su línea más clásica o si continuaría explorando el tono adulto y reposado de su trabajo anterior.
Un regreso esperado tras Like Red on a Rose
Jackson venía de explorar un sonido más sobrio, producido por Alison Krauss, y muchos seguidores esperaban comprobar si el siguiente álbum recuperaría una línea más cercana al honky tonk y al country de radio.
Ese movimiento encajaba con la posición que Jackson ocupaba en el género: un artista capaz de vender millones de discos sin alejarse del repertorio narrativo, las guitarras limpias y una forma de cantar reconocible desde los años noventa.
Jackson vuelve a una línea más clásica
En 2008, Alan Jackson seguía siendo una figura central para entender la continuidad entre el country neotradicional y el mercado moderno. Canciones como Chattahoochee, Remember When o Where Were You ya formaban parte del canon reciente del género.
La preparación de este nuevo trabajo anticipaba una etapa en la que Jackson volvería a apoyarse en composiciones directas, melodías claras y una lectura clásica del sonido de Nashville.
