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| Artículos - Críticas de discos |
| Escrito por Rebel Yell |
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Como muestras de su capacidad instrumental qué mejor que arrancar un disco con una versión del “Guitar Man” de Jerry Reed que cuenta la que podría ser su propia historia, intentando ganarse la vida como guitarrista (Brown añade la coletilla, “imagínate como guit-steelguitarrista”). Y qué mejor que acabarlo con uno de sus estratosféricos instrumentales, “The Chase” (o “Wild Goose Chase”, según en qué página del libreto mires el título), en el que homenajea al que es una de sus grandes influencias, Buck Trent, sacando de su instrumento unos sonidos que emulan al innovador banjo eléctrico del que fuera compañero de Porter Wagoner. En medio de ambas no faltan alardes instrumentales en prácticamente ninguno de los cortes. En cuanto a su voz, por fin se ha decidido a incluir una versión de Ernest Tubb, “Kansas City Blues”, convertido en un homenaje sin caer en la simple imitación, y que aprovecha para mostrar las conexiones entre el Blues y el Country añadiendo una sección de viento (algo que Tubb nunca habría usado). La tercera versión es el ragtime “Riverboat Shuffle” de Hoagie Carmichael, que supone una sorpresa para los seguidores de Brown, en este caso fruto de su interés por combinar la steel con los vientos, donde el instrumento de Brown asume el papel, incluso el sonido, de un trombón. El resto de cortes llevan su firma entre las que destacan, por citar algunas, la divertida historia de una sexy espía soviética, “Cagey Bea” (un nombre que pronunciado en inglés suena igual que KGB), en la que su guit-steel apunta a la estepa rusa; se pone romántico a la manera tradicional dándole más profundidad a su voz en "Our First Bluebonnet Spring"; mientras que “Catfish and Collard Greens” es Junior Brown en Mixed Bag es un título acertado para un disco en el que ciertamente se han mezclado unas cuantas cosas, a las que Junior Brown ha sabido aplicar su inconfundible sello. Y un último homenaje, algo más subliminal, no creo que sea casualidad la similitud de la portada de Brown con la del disco de Richie Havens editado en 1967 (también titulado Mixed Bag). Un Havens que, entre otras cosas, destacaba por su especial forma de llevar el ritmo con su propia guitarra.
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